Modernas, blancas y comodísimas
Me resistía un poco a esto de llevar zapatillas blancas de vestir porque pensaba que era solo para veinteañeros, pero menuda maravilla de descubrimiento. Son de piel blanca muy limpia y tienen una suela un poco más gruesa que aísla de lujo y amortigua cada paso. Me encanta que el diseño sea tan minimalista, solo con un par de ojales metálicos en el lateral para que respire el pie, lo que las hace perfectas para llevar con unos chinos o unos vaqueros sin desentonar. Me las planto para el aperitivo del domingo o para salir a comer, y voy elegante pero con la comodidad de ir en zapatillas. Además, se limpian pasando un paño húmedo y quedan como nuevas. Una compra de diez.
Zapatillas de piel blanca con suela gruesa




























































