¡Por fin unos pantalones que no aprietan después de comer!
A ver, seamos sinceros, a mi edad uno ya no está para embutirse en pantalones pitillo ni para ir sufriendo por la vida. Estos chinos color beige son un verdadero descubrimiento. Tienen el corte recto perfecto: ni muy anchos de abuelo ni de ir marcando gemelo, y el largo queda ideal para llevarlos con unas zapatillas blancas. Son tan cómodos que te puedes agachar sin miedo a que salten las costuras, y lo más importante, disimulan estupendamente la cervecita del fin de semana. Mi mujer dice que me quedan fenomenal, así que ya tengo excusa para pedirme también los azul marino. Un diez
Pantalón chino clásico




























































